Presentes de forma natural en las uvas, esta familia de compuestos destaca por su alto potencial antioxidante y su aporte a la funcionalidad de bebidas y alimentos.
Los polifenoles son compuestos bioactivos de origen natural en las plantas. Se encuentran en amplias concentraciones en las uvas, especialmente en sus pieles y semillas. Estos compuestos han ganado un gran interés científico debido a sus propiedades antioxidantes y a su potencial antienvejecimiento.
“Las uvas tienen un alto potencial biotecnológico y pueden ser utilizadas como ingrediente para la fortificación de bebidas y alimentos, principalmente por su funcionalidad antioxidante”, explica Álvaro González, Director del Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro. Este atributo está directamente relacionado con su contenido de polifenoles, compuestos que cumplen un rol clave en el estrés oxidativo.
Según detalla González, “los antioxidantes que contiene las uvas corresponden a compuestos polifenoles (como el resveratrol, proantocianidinas y otros flavonoides), particularmente importantes para neutralizar radicales libres y modular reacciones de oxidorreducción”. Es decir, tienen un efecto prevención del daño celular.